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Apagón ibérico de abril de 2025
28 de abril de 2025 – 29 de abril de 2025 · Península ibérica
Caída en cascada del sistema eléctrico peninsular ibérico que dejó sin suministro a España y Portugal durante varias horas el 28 de abril de 2025.
Qué pasó
El 28 de abril de 2025, a las 12:33 horas (CET), se produjo una caída repentina en cadena del sistema eléctrico peninsular ibérico. En cuestión de segundos, toda España continental y Portugal quedaron sin suministro eléctrico. Fue el mayor apagón en la historia reciente de la península ibérica.
La recuperación siguió el procedimiento estándar de black start: primero arrancaron las centrales con capacidad autónoma (algunas hidráulicas con regulación, ciclos combinados de gas con generadores diésel propios), después se fueron reconectando zonas progresivamente.
Madrid recuperó suministro entre 4 y 8 horas después; las zonas rurales más alejadas tardaron entre 8 y 12 horas. Portugal se recuperó en plazos similares por coordinación entre REE y REN.
Por qué pasó
La causa exacta sigue en investigación (CNMC + Comisión Europea + ENTSO-E). Las hipótesis investigadas:
- Desbalance frecuencia/tensión: alto porcentaje de generación renovable variable en un momento de baja inercia del sistema, combinado con pérdida abrupta de generación.
- Fallo de protecciones automáticas: actuaciones en cascada de relés de protección que desconectaron progresivamente más capacidad.
- Fallo de interconexiones: la conexión con Francia y otros vecinos no pudo amortiguar el desbalance.
Impacto inmediato
Impacto socioeconómico estimado:
- Transporte público colapsado: metros, trenes urbanos detenidos varias horas.
- Semáforos y tráfico: caos en muchas ciudades.
- Hospitales: los grandes funcionaron con generador, los pequeños tuvieron problemas.
- Comercio: TPVs y datáfonos sin funcionar; muchos comercios cerraron.
- Pérdidas económicas: estimadas en miles de millones de euros entre España y Portugal.
- Víctimas: pocas oficialmente reportadas (vinculadas a accidentes y problemas médicos durante el corte).
Consecuencias a medio y largo plazo
Consecuencias regulatorias abiertas:
- Investigación CNMC + ENTSO-E del incidente.
- Revisión de los procedimientos de protección automática.
- Debate sobre la inercia del sistema y necesidad de servicios de respaldo síncrono.
- Aceleración de inversiones en almacenamiento (BESS) para estabilidad.
- Refuerzo de interconexiones internacionales previstas en el PNIEC.
Demostró que el sistema, pese a ser uno de los más fiables de Europa, no es invulnerable. Reabrió debates sobre el cierre nuclear acelerado.