Contrasta con la generación centralizada (grandes centrales nucleares, térmicas o renovables de cientos de MW conectadas en alta tensión).
La generación distribuida incluye: autoconsumo fotovoltaico (5-100 kW), cogeneración industrial (100 kW - 1 MW), pequeñas hidráulicas de río, eólica de pequeña escala.
Ventajas: menores pérdidas por transporte (la energía se genera cerca de donde se consume), resiliencia (múltiples fuentes descentralizadas), desinversión en redes de largo alcance.