Mientras los servicios de ajuste de potencia activa se enfocan en mantener la frecuencia (50 Hz), los de potencia reactiva mantienen la tensión dentro de límites operativos. Sin esa regulación, equipos sensibles fallarían.
Los generadores convencionales (nuclear, ciclo combinado, hidráulica) aportan esta capacidad por su diseño. La renovable variable la aporta menos, lo que está obligando a desarrollar sistemas de electrónica de potencia (STATCOM, baterías) para suplirla.