Concepto: una batería de coche eléctrico que ha perdido 20% de capacidad ya no garantiza la autonomía contractual del coche, pero **funciona perfectamente para usos estáticos** menos exigentes durante otros 5-10 años.
Aplicaciones: - **BESS industrial low-cost**: empresas pequeñas. - **Almacenamiento residencial**: como alternativa más barata. - **Backup eléctrico** en zonas remotas.
Mercado en desarrollo. Renault, Nissan, BMW y Tesla tienen programas piloto. Coste 40-60% menor que una batería nueva equivalente.
Reto: estandarización (cada modelo de coche tiene su geometría) y certificación.