La demanda base es la que cubren obligatoriamente las tecnologías firmes no flexibles: nuclear, hidráulica fluyente, cogeneración mínima. El resto del día se construye sobre esa base con eólica, solar e ciclo combinado.
En años recientes la demanda base ha caído ligeramente por eficiencia energética y por desplazamiento de consumos a horas centrales del día.