En España la punta absoluta histórica se alcanzó el 17 de diciembre de 2007 con 45.450 MW. Desde entonces la demanda total ha bajado por eficiencia y por desplazamiento de consumo a horas no peninsulares (vacaciones, teletrabajo).
La punta marca cuánta potencia firme tiene que tener disponible el sistema: si fallan las renovables intermitentes, esa potencia tiene que poder cubrirse con nuclear, hidráulica, ciclo combinado y, en su caso, interconexión.