La **energía reactiva** se genera cuando una corriente alterna circula por un componente inductivo (motor, transformador) o capacitivo (condensador, cable largo en vacío). El componente almacena energía en cada semiciclo y la devuelve en el siguiente, pero esa energía **no realiza trabajo útil** en términos de iluminar, calentar o mover un eje.
Se mide en **kilovoltioamperios-hora reactivos (kVArh)** para diferenciarla de los kWh activos.
Las tarifas industriales españolas (3.0TD para potencias > 15 kW, 6.x TD para alta tensión) facturan la energía reactiva consumida por encima del 33% del consumo activo, mediante un recargo escalonado por **factor de potencia**.
Una industria puede ahorrar mucho instalando **baterías de condensadores** que compensen la reactiva consumida por sus motores y los aproximan al cos φ unidad. La amortización suele estar por debajo del año.
El consumidor doméstico (tarifa 2.0TD) **no paga reactiva**.