El **factor de potencia** se expresa como `cos φ`, donde φ es el desfase entre voltaje e intensidad. Vale 1 en cargas puramente resistivas (radiadores, bombillas incandescentes), y baja por debajo de 1 en cargas inductivas (motores, fluorescentes con balasto magnético, transformadores).
Un factor de potencia bajo significa que para una potencia activa dada, la red transporta más intensidad de la necesaria, lo que aumenta pérdidas y satura líneas. Por eso las **tarifas industriales** (3.0TD, 6.x TD) penalizan factor de potencia inferior a 0,95 mediante un recargo por energía reactiva.
En viviendas (tarifa 2.0TD) **no se factura energía reactiva**, así que el factor de potencia del usuario doméstico no tiene impacto en su recibo. Sí lo tiene a nivel agregado: el sistema español incurre en pérdidas técnicas adicionales por el bajo cos φ de la demanda total.
Corrección del factor de potencia: se hace típicamente con bancos de condensadores. En industria, el ahorro económico justifica la inversión rápidamente.