La hidráulica es la renovable más antigua y la única con regulación natural: el agua almacenada se libera cuando interesa. Su producción anual varía mucho según el año hidrológico: entre 20 TWh en años secos y 40 TWh en años muy húmedos.
La hidráulica de bombeo (turbinación-bombeo) suma además un papel clave: durante el día con sobrante solar se sube agua a embalses superiores, y por la noche se turbina hacia abajo. Es el almacenamiento más maduro y barato del sistema.