España tiene unos 6 GW de capacidad de bombeo, distribuidos en centrales como La Muela (Valencia), Cortes-La Muela (la mayor de Europa) o Aldeadávila (Salamanca).
El ciclo es sencillo: con sobrante solar/eólico, sube agua a un embalse superior; cuando el sistema necesita potencia, suelta el agua y la turbina hacia abajo. La eficiencia ronda el 75-80%.
A medida que crece la renovable variable, el bombeo y las baterías serán las principales palancas para desplazar energía entre horas.