La UE tiene como objetivo la neutralidad climática para 2050. España la fijó en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética (LCCTE, 2021).
No es lo mismo que "cero emisiones": en net zero se admiten emisiones residuales que no se pueden eliminar (aviación, ciertas industrias) compensadas con sumideros naturales (bosques) o captura tecnológica (CCUS).
El sistema eléctrico es la pieza clave del net zero: descarbonizarlo primero habilita la electrificación del transporte, la calefacción y parte de la industria.