La potencia instantánea de un sistema es el dato que el operador (REE) tiene que casar segundo a segundo entre generación y demanda. Si baja la generación o sube la demanda y no se compensa, la frecuencia cae por debajo de 50 Hz y, si el desequilibrio es grande, se activan deslastres automáticos.
El operador la publica en tiempo real en ESIOS y en su web.