Ofrece estabilidad máxima: pagas lo mismo independientemente de cómo evolucione el mercado mayorista. La comercializadora se cobra el riesgo asumido con un margen incluido en el precio fijo.
Gana cuando el mayorista sube fuerte (la firmaste antes barata) y pierde cuando el mayorista cae (mantienes precio alto). Casi siempre incluye cláusula de permanencia.