Por la mezcla de nuclear masiva y tarifas reguladas estables. Francia genera más del 65% de su electricidad con energía nuclear, una tecnología sin emisiones, con factor de utilización alto y coste marginal bajo y predecible.
Además, su tarifa regulada (TRV — Tarif Bleu) se establece políticamente y se ha mantenido históricamente por debajo del coste real, con el déficit asumido por EDF (propiedad mayoritaria del Estado). El "escudo tarifario" durante la crisis 2021-2023 reforzó esta política.
España tiene una matriz más diversa (nuclear cae al 20%, renovables al 50-55%, ciclos combinados decisivos en horas críticas) y una factura sin mecanismos compensatorios equivalentes al escudo francés. Eso, más una fiscalidad eléctrica más alta hasta 2021, explica el diferencial histórico.