No paga menos en mayorista: España y Portugal forman parte del MIBEL (Mercado Ibérico de Electricidad), donde los precios son idénticos en ambos países hora a hora (salvo congestión puntual en interconexión, raro).
Las diferencias entre lo que paga un consumidor portugués y uno español están en los componentes regulados y los impuestos:
- Peajes de transporte y distribución: Portugal tiene una estructura diferente, generalmente algo menor en término de potencia. - IVA: Portugal aplica IVA reducido al 6% en electricidad doméstica (vs 21% actual en España con excepciones temporales pasadas). - Cargos del sistema: Portugal tiene menos deuda tarifaria histórica que España. Sus consumidores no pagan el grueso del déficit que pagamos aquí. - CAE (Custos para a Manutenção do Equilíbrio Contratual): contratos heredados que pagan algunos productores; concepto distinto al cargo español.
El conjunto puede hacer que una factura doméstica portuguesa salga un 20-30% más barata que la española en promedio anual, a igual consumo. La cifra varía según ofertas comerciales específicas.
Desde el punto de vista mayorista, ambos países pagan exactamente lo mismo por la energía pura. Las diferencias están en política fiscal y regulación nacional.