El carbón fue la principal fuente del mix español durante décadas. Llegó a aportar más del 25% de la generación anual a finales de los 2000. Tras la directiva europea de grandes instalaciones de combustión, los altos costes de emisiones (precio CO₂) y la entrada masiva de renovables, las centrales cerraron en cascada entre 2018 y 2021.
La última central operativa (Las Pereiras) cerró en 2021. España es uno de los pocos países europeos sin carbón en su mix eléctrico.