En España es llamado habitualmente "regulación a la baja" o "restricción técnica". Ocurre cuando la generación potencial supera la demanda más las interconexiones disponibles y los recursos de almacenamiento.
En 2022-2024, el curtailment de fotovoltaica y eólica creció en España por insuficiencia de interconexiones con Francia y por la todavía escasa capacidad de bombeo y almacenamiento.
La solución estructural: más almacenamiento (bombeo, baterías), más interconexiones y más demanda flexible (recarga VE, electrolizadores de hidrógeno).