La **demanda residual** se calcula como:
`demanda residual = demanda total - generación eólica - generación solar`
Es un concepto operativamente clave: las tecnologías "de despacho" (centrales nucleares, hidráulicas, ciclos combinados) operan sobre la demanda residual, no sobre la demanda total. La demanda residual decide qué centrales se necesitan y a qué precio.
En España, en un día típico de primavera con sol y viento, la demanda total puede ser 30 GW pero la demanda residual solo 12-15 GW. En un día de invierno sin viento, la demanda residual puede ser casi igual a la total.
A medida que aumentan la eólica y la solar instaladas, la demanda residual se vuelve más **volátil y menos predecible**. Esto exige: - **Más almacenamiento** para gestionar excesos y déficits. - **Más flexibilidad** en la demanda. - **Centrales gestionables** capaces de arrancar/parar rápido.
En 2030, según el PNIEC, la demanda residual española puede caer puntualmente cerca de 0 GW en horas de máxima producción renovable.