Son dos formas distintas de medir potencia eléctrica que están relacionadas pero NO son iguales:
- kW (kilovatio): mide la potencia activa. Es la energía realmente utilizable que consume tu vivienda.
- kVA (kilovoltio-amperio): mide la potencia aparente. Es la potencia total que circula por los cables (energía activa + energía reactiva).
Relación:
`kW = kVA × factor de potencia (cos φ)`
En casa con cargas predominantemente "resistivas" (LED, ordenador, frigorífico), el cos φ ≈ 0,95-0,99. Para uso doméstico la diferencia es menor del 5%.
Donde aparece kVA en tu factura: - No suele aparecer directamente en facturas domésticas (que usan kW). - Sí aparece en facturas comerciales 3.0TD y mayor, donde se mide la potencia aparente máxima.
Donde aparece kW en tu factura: - Potencia contratada (siempre en kW). - Potencia máxima registrada del período (siempre en kW).
Ejemplo con cifras: - Vivienda tipo monofásica 5,75 kW contratados (cos φ doméstico medio 0,95): - Potencia aparente equivalente: 5,75 / 0,95 ≈ 6,05 kVA. - Diferencia: 0,3 kVA = 5%.
- Comercio con cos φ 0,80 (cargas inductivas: motores): - 20 kW contratados. - Potencia aparente: 20 / 0,80 = 25 kVA. - Diferencia: 5 kVA = 25%.
Penalización por cos φ bajo: - Suministros >15 kW: las distribuidoras penalizan económicamente si el cos φ medio mensual es <0,95. Es por eso que los grandes consumidores instalan baterías de condensadores para corregir el factor de potencia.
Para hogar normal: kW y kVA son prácticamente intercambiables y la distinción es académica.