Previsto en el RDL 5/2021, el FNSSE fue diseñado para sacar del recibo de la luz los cargos vinculados a las primas de renovables (unos 7.000 M€/año) y repartirlos entre el gas y los combustibles líquidos.
No llegó a entrar en vigor: el conflicto político y la crisis de precios de 2021-2022 lo bloquearon. A fecha de 2024 los cargos siguen en la factura eléctrica. Es la principal diferencia entre el coste real de la electricidad y su factura al consumidor.