Inversa al frío: cada grado por encima de la media del verano suma unos 500-600 MW al sistema. La demanda peninsular en olas de calor severas (verano 2022, 2023) ha superado los 40 GW pico, una cifra que en invierno solo se alcanzaba con olas de frío extremas.
La generalización del aire acondicionado en hogares ha desplazado la punta histórica del sistema español de diciembre a julio en muchos años recientes.