La **respuesta de demanda** (demand response) consiste en que los consumidores modifiquen su consumo eléctrico cuando el sistema lo necesita. Tiene dos variantes principales:
- **Activa por precio**: el consumidor reacciona a precios altos reduciendo consumo (tarifa indexada o PVPC) o desplazándolo a horas baratas (programar lavadora en P3).
- **Activa por orden**: un agregador o la propia distribuidora envía una señal al consumidor (típicamente vía contador inteligente o termostato conectado) y el consumo se modifica automáticamente. El consumidor cobra por el servicio.
Potencial enorme en España: el **sistema doméstico residencial** representa el 30% de la demanda eléctrica. Si solo el 10% del consumo doméstico fuese flexible (climatización, electrodomésticos programables, vehículo eléctrico), supondría **3-4 GW de flexibilidad** disponibles.
Obstáculos: hace falta **infraestructura de medida fina** (contador telegestionado, ya generalizado), **comunicaciones** entre red y dispositivos (estándar en desarrollo: OpenADR), y **agregadores** que gestionen el conjunto. España está en fase inicial de despliegue.
La CNMC publicó en 2023 el marco de **servicio de respuesta activa de la demanda (SRAD)**, que abre la participación de demanda flexible en los mercados de ajuste.