Francia, Reino Unido y Alemania aplicaron topes al precio doméstico durante la crisis 2021-2024, con costes asumidos por el Estado vía deuda pública o por las eléctricas nacionalizadas. España optó por reducir IVA, Impuesto Eléctrico y aplicar la excepción ibérica al gas en generación.
Son caminos distintos para el mismo problema. El escudo francés ha costado más de 40.000 millones; la excepción ibérica menos. El resultado para el consumidor es comparable.