Para una instalación residencial típica (3-5 kWp en tejado, sin batería) en una zona con radiación media española, la amortización suele estar entre 6 y 10 años dependiendo del precio del kWh que se evita, del autoconsumo instantáneo conseguido y de las ayudas aplicables.
Factores que aceleran la amortización: ofertas de mercado libre caras, alto autoconsumo instantáneo (consumo durante el día), buena orientación sur, sombreado mínimo. Factores que la ralentizan: precio kWh bajo, mucha exportación con compensación pobre, sombras, mantenimiento.
Las baterías hoy alargan la amortización: solo compensan económicamente si el diferencial entre el €/kWh diurno y nocturno es alto, o si el contrato es PVPC y la batería se carga en valle para usarse en punta.