Se usan como sinónimos pero tienen matices distintos:
Eficiencia energética: obtener el mismo resultado con menos energía. Una lavadora A+++ lava la misma ropa que una D consumiendo 30% menos. No cambias el servicio, consumes menos para conseguirlo.
Ahorro energético: reducir el consumo total, aunque sea cambiando el nivel de servicio. Bajar el termostato de 23 °C a 21 °C es ahorro energético (confort menor). Lavando a 30 °C en lugar de a 60 °C también.
En la práctica: - Medidas de eficiencia: sustituir electrodomésticos viejos por A, cambiar a LED, instalar aerotermia, aislar la vivienda. Inversión alta, ahorro permanente. - Medidas de ahorro conductual: apagar lo que no se usa, programar el uso en horas baratas, bajar persianas en verano. Coste cero, requiere hábito.
La combinación de ambas es la estrategia óptima. El certificado de eficiencia energética mide la eficiencia del edificio y sus instalaciones (no el comportamiento de los usuarios).