El consumo de un termo eléctrico
Un termo eléctrico estándar tiene una resistencia de 2.000 W. Calienta agua hasta la temperatura programada y luego se enciende periódicamente para mantenerla mientras el termostato detecta caída de temperatura.
El consumo anual típico está entre 1.000 y 1.500 kWh según el tamaño del termo (50-150 litros), la temperatura programada y los hábitos de uso. A 0,20-0,25 €/kWh, son 200-350 € al año.
Truco 1: temperatura entre 55 y 60 °C
Muchos hogares tienen el termo programado a 70-80 °C "por costumbre". Es innecesario: las normas de seguridad (legionela) se cubren con 55 °C y la agua del baño se mezcla con fría hasta llegar a unos 38-40 °C, así que el exceso de calor en el termo no se aprovecha.
Bajar de 75 °C a 55 °C reduce las pérdidas térmicas (el termo aislado pierde calor proporcional a la diferencia con la temperatura ambiente) y por tanto el consumo. Ahorro típico: 20-30% del consumo anual.
Truco 2: programar el calentamiento en franja P3 valle
Si tu termo lleva temporizador o tienes un enchufe programable, configúralo para que caliente solo en horario P3 valle (00:00-08:00 los laborables; todo el día en fines de semana y festivos).
El termo carga agua caliente en P3 valle (precio mínimo) y la mantiene razonablemente caliente durante el día gracias a su aislamiento. Ahorro típico adicional: 15-25%.
Combinando ambos trucos (55 °C + programación nocturna), un hogar puede pasar de gastar 280 €/año en su termo a unos 150 €/año.
¿Y la legionela?
La normativa española (RD 487/2022) exige mantener el agua caliente sanitaria a al menos 55 °C en el depósito. Por debajo se reproduce la bacteria Legionella pneumophila.
Para evitar problemas, lo ideal es:
1. Temperatura habitual: 55-60 °C. 2. Una vez al mes, ciclo de choque térmico: subir el termo a 70 °C durante 2-3 horas para esterilizar. 3. Si te vas de vacaciones más de una semana, al volver, ciclo de choque antes de usar el agua caliente.
Cuándo cambiar a bomba de calor sanitaria
Si tu termo es viejo (más de 15 años) y necesitas renovarlo, plantea una bomba de calor sanitaria en lugar de un termo de resistencia. Por cada kWh eléctrico consumido, aporta 2-3 kWh de calor (frente a 1:1 del termo tradicional).
Coste de instalación: 1.500-2.500 € frente a 300-500 € de un termo convencional. Ahorro anual: 60-100 €. Amortización: 8-12 años. Es más caro pero tiene sentido si planeas estar mucho tiempo en la vivienda.
El termo de gas natural sigue siendo más barato
Si tu vivienda tiene instalación de gas natural, un termo de gas (o caldera con producción ACS) suele ser más barato de operar que el eléctrico, incluso comparado con bomba de calor. Por cada kWh térmico que calientas, pagas:
- Termo eléctrico: 0,20 €/kWh (precio doméstico medio).
- Bomba de calor: 0,07 €/kWh (con COP 3).
- Caldera de gas: 0,09 €/kWh con rendimiento 90% (a 0,08 €/kWh de gas).
La elección depende de tu situación: si no tienes gas, la bomba de calor sanitaria es el equivalente eléctrico más eficiente. Si tienes gas con instalación adecuada, suele ser competitivo.