España suele estar en la parte media-alta del ranking europeo de precio doméstico de la electricidad. Según Eurostat (banda DC, hogar tipo con todos los impuestos), los países más caros son habitualmente Alemania, Bélgica, Italia, Dinamarca y Países Bajos; los más baratos, Hungría, Bulgaria y Países Bajos (en ciertos años por subvenciones).
En los últimos semestres España paga del orden de 0,24-0,27 €/kWh, frente a 0,38-0,40 en Alemania o 0,29 en Francia. Portugal queda en niveles similares o algo por debajo de España.
No confundir el precio doméstico con el del mercado mayorista: España puede tener un mayorista bajo (mucha renovable) y un doméstico medio-alto (peajes, cargos e impuestos pesan en el recibo final).