El stand-by (consumo en espera con el aparato "apagado" pero enchufado) suma entre 50 y 150 W permanentes en un hogar tipo. Esos vatios constantes = 400-1.300 kWh/año = 60-200 € al año.
Los peores stand-by domésticos:
1. Decodificadores de TV (cable, satélite, fibra): 8-15 W permanentes. Los peores. 2. Microondas con reloj digital: 2-4 W. 3. Ordenadores de sobremesa en suspensión: 5-10 W. 4. TVs LED 24 horas en standby: 0,5-1 W (modernas) o 5-8 W (antiguas). 5. Cargadores enchufados sin teléfono: 0,1-0,5 W (mínimo). 6. Electrodomésticos con pantalla LED siempre encendida (vitros táctiles, neveras con pantalla, lavavajillas "smart"): 1-3 W cada uno. 7. Routers WiFi: 5-10 W constantes (mejor no apagarlos si los usas). 8. Cafeteras de cápsula con calentamiento permanente: 0,5-2 W. 9. Domótica básica (Alexa, Echo Dot, Google Home): 1-3 W cada uno. 10. Sistemas alarma cableada: 2-5 W (mejor no apagar).
Solución rápida: regletas con interruptor en las zonas donde el stand-by no sea crítico (salón TV+decodificador+consolas, escritorio ordenador+impresora+altavoces).