El **interruptor diferencial** mide en cada instante la diferencia entre la corriente que entra por el conductor de fase y la que vuelve por el neutro. Si hay un desequilibrio (porque parte de la corriente está derivando a tierra a través de una persona, un electrodoméstico defectuoso o un cable dañado), el diferencial **dispara** en menos de 30 milisegundos.
La sensibilidad estándar en viviendas españolas es de **30 mA**, valor por debajo del umbral de fibrilación cardíaca. Para circuitos especialmente sensibles (baños, exterior) se exigen diferenciales de 30 mA inmediatos.
Es obligatorio en toda instalación doméstica desde el RBT 2002 (RD 842/2002), con renovación de la prueba del botón de test recomendada **mensualmente**: si pulsas el botón y no salta, el diferencial está averiado.
Desde 2019 (ITC-BT-25) se exige también un **superinmunizado** o diferencial tipo F/A en circuitos con cargas electrónicas significativas (lavadora, lavavajillas, vitrocerámica) para evitar disparos por corrientes de fuga residuales que no son peligrosas.