El **ICP (Interruptor de Control de Potencia)** es un magnetotérmico calibrado a la potencia contratada en el suministro eléctrico. Cuando la demanda instantánea del hogar supera ese valor durante más de unos segundos, el ICP **salta** y corta el suministro hasta que se rearma manualmente.
Desde la introducción del contador telegestionado en España (proceso completado en 2018), el ICP físico ha sido sustituido por el **ICP integrado en el propio contador**, que mide en continuo y permite cambios de potencia a distancia sin visita técnica. Es lo que hace posible modificar la potencia contratada en horas, gratuitamente.
Una heurística útil: si tu ICP **no salta nunca** en un año, tu potencia real máxima está por debajo de la contratada y tienes margen para bajar un escalón. Si salta puntualmente en Navidades, tu potencia es ajustada. Si salta cada varias semanas, te falta potencia.
No confundir con el **diferencial** (protección de personas frente a contacto eléctrico) ni con el **magnetotérmico general** del cuadro doméstico (protección frente a cortocircuito).