Cuando el precio del gas dispara el mayorista, las tecnologías no emisoras (eólica, solar, nuclear, hidráulica) cobran ese precio alto sin haber subido sus costes reales. La minoración descontaba parte de esa ganancia extraordinaria y la devolvía al sistema vía menores cargos en la factura.
Es una medida singular, cuestionada por el sector (que la consideró expropiatoria) y aplaudida por consumidores. Se moduló y suspendió a partir de 2023 al normalizarse los precios.