Llamando a tu comercializadora y pidiéndoselo. El trámite es gratuito y se ejecuta de forma remota gracias a los contadores telegestionados: en cuestión de horas tienes la nueva potencia activa.
Limitación importante: solo puedes hacer un cambio de potencia gratuito al año. Si necesitas hacer dos cambios en doce meses, la segunda vez te cobrarán unos derechos de acceso. Por eso conviene pensarlo bien antes de bajar mucho la potencia y arrepentirse luego.