Como norma general, no. Cada CUPS (punto de suministro identificado) tiene un único contrato vigente. Una vivienda tiene un solo CUPS y, por tanto, un único contrato.
Excepciones: instalaciones especiales con segundos suministros independientes (por ejemplo, un trastero con su propio contador, una piscina con su circuito separado, o un punto de carga de coche eléctrico con CUPS propio). En esos casos cada CUPS puede tener su propio contrato, potencia y comercializadora.
El autoconsumo no es un "segundo contrato": es una característica añadida al mismo punto de suministro, con un único contrato que recoge tanto la energía consumida como los excedentes vertidos.