Una vivienda tiene acometida trifásica cuando tiene cargas eléctricas muy grandes que no pueden alimentarse con monofásica. La trifásica entrega tres líneas eléctricas a 400V entre fases (vs los 230V monofásicos), permitiendo manejar potencias mayores con menos corriente.
Casos típicos de vivienda trifásica:
1. Unifamiliares grandes con sistemas exigentes: - Aerotermia >10 kW térmicos. - Bomba de piscina + climatización + AC central. - Punto de recarga de coche eléctrico de 7,4 kW o superior. - Vivienda con taller doméstico, soldadora, equipos industriales.
2. Suministros >9,2 kW: por encima de esa potencia, la trifásica es habitual (REBT lo permite a partir de 7,36 kW pero exige a partir de 14,49 kW).
3. Comercio o negocio en casa: panaderías, peluquerías con equipos potentes, talleres familiares.
4. Vivienda con maquinaria específica: cargas inductivas grandes (motores, hornos industriales).
Ventajas trifásica vs monofásica: - Más potencia disponible: hasta 30+ kW vs los 14,49 kW máximo de monofásica. - Equipos más eficientes: motores trifásicos pierden menos energía. - Equilibrio de cargas: si se distribuyen bien entre las 3 fases, la potencia disponible es total. - Menos caídas de tensión con cargas grandes.
Desventajas: - Coste de instalación mayor (15-30%). - Cuadro más complejo y más caro (diferenciales y magnetotérmicos trifásicos). - Aparatos específicos: enchufes y aparatos trifásicos son más caros. - Innecesaria para uso doméstico estándar: la monofásica cubre hasta 5,75 kW sobradamente.
La mayoría de viviendas españolas (>90%) tienen acometida monofásica. La trifásica es habitual en unifamiliares grandes y zonas con uso industrial mezclado.