El coche eléctrico funciona en frío extremo pero pierde autonomía. La caída típica:
| Temperatura exterior | Autonomía relativa | |---|---:| | 25°C (ideal) | 100% | | 15°C | 95% | | 5°C | 80-85% | | -5°C | 65-75% | | -15°C | 50-60% | | -25°C | 35-45% |
Razones de la pérdida:
1. Calefacción de la cabina consume mucho (3-7 kW eléctricos sostenidos vs 0,3 kW de gasolina con motor recuperando calor). En frío extremo puede ser 15-25% de la batería solo en calefacción.
2. Eficiencia de la batería de litio baja con frío. Por debajo de 0°C, la batería entrega menos potencia y se descarga más rápido.
3. Resistencia a la rodadura aumenta con neumáticos fríos.
4. Calefacción del propio paquete de baterías para que rinda: las baterías necesitan estar a temperatura para entregar bien. En frío extremo, parte de la energía se va en calentar la batería.
Mitigaciones:
- Bomba de calor de cabina (no resistencia): los coches modernos (Tesla, Hyundai, Kia EV6) la usan. Mucho más eficiente. - Precalentar el coche enchufado mientras carga ("preconditioning"). El calor sale de la red, no de la batería. - Modo eco que limita potencia y velocidad reduciendo consumo en autopista. - Carga en garaje vs aire libre: protege la batería del frío. - Aislamiento térmico de la batería que muchos coches incluyen.
En España, salvo zonas de alta montaña, las temperaturas no llegan a -15°C habitualmente. La pérdida típica de autonomía en invierno español es del 15-25%, perfectamente asumible para uso urbano.