Cada productor envía a OMIE pares (precio mínimo, MWh disponibles); cada comercializadora envía pares (precio máximo, MWh deseados). OMIE ordena las ofertas de venta de menor a mayor precio y las de compra de mayor a menor. El cruce de ambas curvas marca el precio de equilibrio para esa hora: todos los vendedores casados cobran ese precio único, y todos los compradores lo pagan.
Este modelo (subasta uniforme o pay-as-clear) tiene una propiedad importante: los productores incentivados a ofertar al coste marginal real, porque el precio final es de todos modos el del marginal y mentir solo te deja fuera.
El resultado es un precio marginal por hora, el que aparece en los gráficos diarios de la luz.