El patrón histórico (hasta 2020)
Antes de la crisis del gas, el precio mayorista español seguía un patrón estacional bastante predecible:
- Enero-febrero: punta de invierno. Demanda alta por calefacción eléctrica e iluminación prolongada. Precio promedio mensual: 55-70 €/MWh.
- Marzo-mayo: caída. Temperaturas suaves, más solar disponible. Precios: 35-50 €/MWh.
- Junio-agosto: subida moderada. Aire acondicionado activo. Precios: 45-60 €/MWh.
- Septiembre-octubre: zona templada. Precios: 40-55 €/MWh.
- Noviembre-diciembre: vuelta a subir. Precios: 50-65 €/MWh.
Lo que pasó después de 2020
La crisis del gas rompió el patrón. Cualquier mes podía ser el más caro del año según la situación geopolítica y la pluviometría:
- En 2021, el segundo semestre fue mucho más caro que el primero (la crisis del gas empezó en verano). Diciembre 2021 cerró a 239 €/MWh, récord mensual hasta entonces.
- En 2022, el peor mes fue marzo (la guerra empezó en febrero). Récord absoluto histórico el 8 de marzo. Pero también julio y agosto fueron extremos por demanda de AC + gas todavía caro.
- En 2023, los precios se moderaron progresivamente; los picos ya no siguieron una estacionalidad clara.
- En 2024-2025, con renovables creciendo y gas estabilizado, el patrón estacional vuelve, pero con un giro: abril-mayo tienen precios anormalmente bajos (incluso negativos puntuales) por la solar abundante, y diciembre-enero siguen siendo los meses caros.
Por qué el invierno **tiende** a ser caro
Cuatro factores se combinan:
- Más demanda por calefacción: incluso con bomba de calor, calentar una vivienda tira más energía que enfriarla.
- Menos solar fotovoltaica: días cortos, sol bajo, más nubes. La producción solar diciembre-enero es menos de la mitad que en junio-julio.
- Hidráulica variable: depende mucho de la pluviometría del año hidrológico (que va de octubre a septiembre). Un invierno seco se nota.
- Eólica fluctuante: estructuralmente el invierno trae más viento, pero con variabilidad alta. Una semana sin viento en enero dispara la demanda de gas marginal.
Por qué a veces el invierno no es caro
Diciembre-enero pueden tener precios bajos si:
- El gas natural está barato (como en 2024 tras la normalización).
- Hay viento constante durante semanas, lo que la eólica aprovecha.
- El año hidrológico ha sido húmedo y los embalses están al máximo.
- La nuclear está plenamente operativa (sin paradas largas no programadas).
La diferencia entre mayorista y factura final
Recuerda que el mayorista es solo una parte de tu factura. En meses caros del mayorista, tu factura no se multiplica al mismo ritmo porque los peajes, cargos e impuestos siguen igual.
Eso sí, tu PVPC sí refleja casi directamente la variación del mayorista en la componente energía. En enero típico, ese componente sube un 20-30% frente a abril típico. La factura completa sube un 8-12%.
La nueva estacionalidad
Con más renovables variables, la estacionalidad cambia: la primavera y el otoño son las estaciones "baratas" (mucha solar+eólica, demanda moderada). El invierno y el verano son las caras (demanda alta de climatización + renovables menos disponibles).
Si la transición sigue su curso, los precios horarios diurnos de primavera y otoño se acercarán a cero con frecuencia, mientras las puntas nocturnas de invierno y las puntas vespertinas de verano seguirán dependiendo del gas marginal hasta que el almacenamiento llegue a escala.