Hay varios motivos legítimos por los que dos viviendas similares pueden tener facturas muy distintas:
1. Potencia contratada diferente: una potencia de 2,3 kW ahorra unos 70-80 €/año frente a 4,6 kW, si nunca necesita la potencia alta. 2. Tarifa diferente: PVPC vs. mercado libre, o distintas franjas. Si tu vecino tiene P3 baja y programa los electrodomésticos de noche, su energía es más barata. 3. Consumo real diferente: electrodomésticos más eficientes, LED en toda la vivienda, sin stand-by, termostato calibrado. 4. Autoconsumo: si tiene placas solares, puede reducir su factura un 50-70%. 5. Bono social: si cumple los criterios, tiene un descuento del 25-40% que tú no tienes. 6. Gas natural para calefacción y ACS: si usa gas en lugar de electricidad para calentarse, su factura eléctrica es estructuralmente menor.
La comparación real requiere ver potencia, consumo, tarifa y equipos. El comparador CNMC con tu fichero de consumos te diría si puedes mejorar.