Tres pasos progresivos:
1. Reclamación a la comercializadora. Por escrito (web, email o carta certificada). Tienes que indicar el CUPS, el periodo facturado, el concepto que reclamas y el importe. La comercializadora tiene un mes para responder. 2. Reclamación a la administración. Si no te responden o no se resuelve, puedes acudir a tu Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), a la Dirección General de Consumo de tu Comunidad Autónoma, o a la CNMC (en casos de mercado libre con cláusulas abusivas). 3. Procedimiento de arbitraje o vía judicial si lo anterior no se resuelve.
Mientras tanto, puedes pagar el importe no discutido y dejar el resto pendiente, pero comunicándolo formalmente para evitar el corte de suministro.