Cuatro comprobaciones rápidas:
1. Lectura del contador real vs facturada. La comercializadora a veces estima la lectura cuando no la recibe a tiempo. Si la lectura real es menor, te están sobrefacturando temporalmente (se ajusta en la siguiente factura). 2. Periodo facturado. ¿La factura cubre un mes o dos? Las bimestrales doblan importe sin que sea anómalo. 3. Tarifa actual vs anterior. Si te ha caducado una oferta promocional, puede que estés pagando la tarifa estándar. 4. Cambios en tus hábitos: nuevo electrodoméstico, calefacción durante una ola de frío, etc.
Si tras esas comprobaciones la factura sigue siendo anómala, descarga tu consumo horario desde la web de tu distribuidora con tu CUPS. Verás exactamente cuándo se consumió esa energía. Eso te permitirá identificar el problema (consumo fantasma, aparato encendido sin saberlo, contador defectuoso).
Si sospechas un fallo del contador, pide a la distribuidora una verificación. Es un trámite formal y gratuito.