La potencia que necesitas es la mayor cantidad de electricidad que vas a usar a la vez. Si tu casa enciende horno (2 kW), vitrocerámica (2 kW), lavadora (2 kW) y aire acondicionado (1 kW) simultáneamente, necesitas al menos 7 kW. Si nunca llegas a esos picos, puedes contratar menos.
La potencia mínima estándar es 3,45 kW, que sirve para hogares pequeños con electrodomésticos modernos y sin gran calefacción eléctrica. Un hogar tipo medio se mueve entre 4,4 y 5,75 kW. Por encima de eso suele haber bomba de calor, calefacción eléctrica o coche eléctrico.
La potencia se paga aunque no la uses. Si tu interruptor de control de potencia (ICP) nunca salta, tienes margen para bajar. Si salta con frecuencia, sube. La distribuidora puede modificarla a distancia con el contador telegestionado.