El cambio de potencia en sí es gratuito si lo haces una vez al año. La distribuidora lo ejecuta en remoto vía el contador telegestionado.
Si subes a una potencia que requiere derechos de extensión (ampliar la acometida porque el cable actual no soporta la nueva potencia), entonces sí hay coste: 100-1.500 € según ampliación.
En la mayoría de hogares, subir de 4,4 a 5,75 o de 5,75 a 6,9 kW no requiere obra: solo trámite. El nuevo término de potencia empieza a aplicarse en la siguiente factura.