Hasta 2021 el TTF era un mercado especializado conocido por los expertos. Tras el corte del gas ruso por la guerra de Ucrania, se convirtió en titular de la prensa: el precio del gas (TTF) marcaba la factura eléctrica de los hogares europeos.
Es la referencia que España y Portugal pusieron como tope con la excepción ibérica (40 €/MWh inicial). Hoy el TTF se ha estabilizado en niveles altos pero no extremos.