Antes de cambiar: ¿cuánta potencia uso de verdad?
El error más caro es elegir potencia por intuición. Tienes tres formas razonables de calcular tu necesidad real:
Método 1: heurística del ICP Si tu interruptor de control de potencia (ICP) no ha saltado nunca en el último año, tu potencia real máxima está por debajo de la contratada y tienes margen para bajar al menos un escalón estándar. Si salta una o dos veces al año en momentos puntuales (Navidades), tu potencia es ajustada. Si salta cada varias semanas, te falta.
Método 2: mirar el consumo horario máximo Entra en la web de tu distribuidora con tu CUPS. Descarga el consumo horario del último año (es un CSV o Excel). Busca la hora con el mayor consumo: ese es tu pico real anual. Tu potencia contratada debería estar un 10-15% por encima.
Método 3: sumar potencias nominales Lista los electrodomésticos que enciendes a la vez en el momento más cargado del día (típicamente cena: horno + vitrocerámica + lavadora + iluminación). Suma sus potencias en W, divide entre 1.000 (para pasar a kW) y añade un 15% de margen.
La escala estándar
Las potencias estándar normalizadas en España son: 1,15, 1,725, 2,3, 2,875, 3,45, 4,4, 5,75, 6,9, 7,35, 9,2 y hasta 14,49 kW (tope 2.0TD).
El escalón mínimo viable para un hogar moderno es 3,45 kW: cubre frigorífico + iluminación + algún electrodoméstico mediano. Más abajo solo tiene sentido para estudios pequeños con muy pocos aparatos.
Los más comunes:
- 3,45 kW: hogar pequeño sin grandes electrodomésticos simultáneos.
- 4,4 kW: hogar medio. La más popular.
- 5,75 kW: hogar con calefacción eléctrica complementaria o AC.
- 6,9 kW: hogar grande, calefacción eléctrica continua o cocina inducción + horno.
- 7,35-9,2 kW: hogar con bomba de calor o coche eléctrico con cargador 3,7-7,4 kW.
El trámite
Llama a tu comercializadora (no a la distribuidora) y pide el cambio de potencia. Te van a confirmar la potencia objetivo, fecha de aplicación y nada más. No tiene coste, y se ejecuta en remoto en cuestión de horas gracias al contador telegestionado.
Limitación importante: solo se permite un cambio gratuito al año. Si necesitas hacer dos cambios en doce meses, la segunda vez te facturarán derechos de acceso (en torno a 10-15 €). Por eso conviene pensar bien la primera vez.
Lo que cambia en la factura
Bajar de 5,75 a 4,4 kW ahorra del orden de 80-100 € al año en una factura tipo, sin perder funcionalidad si tu pico real era inferior a 4,4 kW. Bajar a 3,45 ahorra otros 70-90 € pero ya es ajustado.
El cambio se nota en la primera factura completa posterior al cambio. La factura prorratea: si cambias el día 15 del mes, los primeros 14 días se facturan a la potencia antigua y los siguientes a la nueva.
Casos en los que NO bajar
- Si vas a comprar un coche eléctrico en los próximos doce meses.
- Si tienes en casa equipamiento médico que no puede quedarse sin luz.
- Si tu pico real anual ya está cerca del escalón inferior.
- Si tienes contratada potencia distinta en P1 y P2/P3 y no quieres complicarte.
El cambio en P1 vs P2/P3
Desde la 2.0TD puedes contratar potencias distintas en P1 (punta) y P2/P3 (llano/valle). Si tu pico de demanda solo ocurre por la tarde-noche (P1), puedes tener 5,75 kW en P1 y 4,4 kW en P2/P3, ahorrando en el peaje correspondiente a P3.
El ahorro es modesto pero acumulable. Solo merece la pena si tu uso es muy asimétrico día/noche.