Potencia activa (W, kW): la que hace trabajo útil (calienta, mueve, ilumina). Es la que mide tu contador y pagas en la factura.
Potencia reactiva (VAr, kVAr): la que "circula" por los cables para establecer y mantener los campos magnéticos de motores e inductancias, pero no hace trabajo útil. No la mides con un contador ordinario.
¿Quién la paga? - Suministros de baja tensión domésticos: la distribuidora compensa la potencia reactiva internamente; el consumidor no la paga. - Suministros de media o alta tensión (industria, grandes comercios): si el factor de potencia (cos φ) baja por debajo de 0,95, la empresa paga una penalización por exceso de reactiva. El remedio: instalar condensadores de compensación que corrigen el factor de potencia.
En resumen: en tu factura doméstica la potencia reactiva no aparece. Si ves una línea de reactiva en una factura industrial, significa que la instalación tiene motores o inductores sin compensar.