La acometida es el cable que lleva la electricidad desde la red de la distribuidora hasta tu vivienda. Empieza en la conexión a la red pública (poste, arqueta o subestación cercana) y termina en tu cuadro general.
Sus características técnicas (sección del cable, tipo monofásico/trifásico, capacidad máxima) determinan la potencia máxima que puedes contratar sin obra adicional.
Si quieres contratar más potencia que la que tu acometida soporta, la distribuidora tiene que ampliarla (cambiar el cable). El coste lo asume el propietario que pide la ampliación, vía los derechos de extensión.