Cinco bloques apilados, en este orden:
1. Energía — los kWh consumidos × precio del kWh. 2. Potencia — los kW contratados × peaje y cargo asociados a la potencia. 3. Impuesto eléctrico — porcentaje sobre la suma de los dos anteriores. 4. IVA — porcentaje sobre el total con impuesto eléctrico ya incluido. 5. Alquiler del contador — cuota fija mensual.
Dentro de la energía y la potencia, hay peajes (retribuyen a la red — REE y distribuidoras) y cargos (financian costes del sistema regulados por el Estado). Esa parte es idéntica en mercado regulado y libre. Lo único que diferencia tarifas es el precio del kWh y, en ofertas comerciales, posibles servicios añadidos.