Salta el Interruptor de Control de Potencia (ICP) y se corta el suministro. En los contadores modernos el ICP está integrado electrónicamente: si los kW que tu casa demanda en un instante superan los kW contratados, el contador desconecta automáticamente.
El rearme es inmediato: apagas algunos consumos y vuelves a subir el interruptor del cuadro. No tiene coste y no hay penalización por suceder esporádicamente.
Si el ICP salta a menudo (varias veces por semana), la potencia contratada está infradimensionada y conviene subirla.