Tres palancas funcionan siempre y no cuestan dinero:
1. Revisa tu potencia contratada. Es lo primero a chequear: muchos hogares pagan más kW de los que realmente usan. Si tu interruptor de control de potencia (ICP) no salta nunca, probablemente puedas bajar 1-2 kW y ahorrar 60-100 € al año. 2. Desplaza consumo a P3 valle. Programar la lavadora, el lavavajillas y la secadora a partir de las 00:00 (o todo el día en fin de semana) puede recortar entre un 30% y un 50% del coste de esos electrodomésticos. 3. Apaga el stand-by. TV, decodificadores, ordenadores y cargadores en stand-by suman 50-100 kWh/año por hogar. Una regleta con interruptor o un cortocircuito programable lo elimina.
Más allá, tiene sentido comparar PVPC con ofertas de mercado libre para tu perfil de consumo concreto. Las webs de la CNMC y de cada comercializadora permiten simularlo.