La comercializadora cobra toda la factura, pero solo retiene su margen comercial. El resto lo transfiere a terceros:
- Energía consumida: paga al mercado mayorista (OMIE) o a sus contratos bilaterales con productores. - Peajes de transporte y distribución: paga a Red Eléctrica y a la distribuidora local. - Cargos del sistema: paga al Estado vía el operador del sistema. - Impuesto eléctrico y IVA: paga a la AEAT. - Alquiler del contador: paga a la distribuidora. - Coste de la comercialización (su margen): se lo queda ella. Suele ser entre 3% y 8% del total.
El margen del comercializador no aparece desglosado en la factura — está implícito en el precio del término de energía y, en mercado libre, en el spread vs el mayorista.
Las comercializadoras de referencia (COR) que aplican PVPC tienen un margen regulado muy estrecho (~1,5%). Las del mercado libre ponen el margen que quieren competitivamente.